LA CONQUISTA DEL PERÚ
Sobre la pérdida de la autonomía política económica del Perú
Sobre la pérdida de la autonomía política económica del Perú
Antes de 1532 el Perú era radicalmente distinto, recordemos que no se hablaba el castellano, ni tampoco la religión era la católica. A estas tierras los Incas, la llamaban el Tahuantinsuyo, el cual era un conglomerado de pueblos bastante disímiles gobernados por los Hijos del Sol. Los gobernados del Tahuantinsuyo francamente detestaban a sus gobernantes, a los cuales los veían con ojos de invasores y con unas enormes de ganas de expulsarlos en algún momento de sus tierras.
Creer que el Perú antes de 1532 era una utopía de paz y bondad, del buen gobierno, sería mentir y manipular de forma populista la historia del Perú.
El presente artículo va a utilizar las diversas crónicas históricas como vehículo heurístico para entender el proceso denominado la "conquista del Perú" para su comprensión y valoración final.
ANTECEDENTES
El historiador contemporáneo José Antonio del Busto Durhurburu escribe "...En el año 1514, un capitán español llamado Francisco Becerra llegó a una localidad conocida como Punta de Carachine y allí tuvo noticia como ciertas jornadas adelante, la tierra adentro, está al cacique e provincia llamada Perú. Becerra murió y recogió la noticia Pascual de Andagoya..."
Andagoya preparó una expedición en 1522 para buscar las tierras al sur de Panamá, llegando a las tierras del cacique Viru, donde cosechó algún oro. Andagoya tuvo un accidente que le impidió fisicamente continuar con la expedición.
Juan de Basurto, un capitán vasco empezó a preparar una expedición militar para ir hacia las tierras desconocidas al sur de Panamá, sin embargo la muerte lo sorprende.
Un castellano, de origen humilde, que vino al nuevo mundo en búsqueda de fama y riqueza, que había sido participe de la expedición de Andagoya y que había estado presente en las narraciones de oro y riqueza de los indígenas de Panamá, este castellano se llamaba Francisco Pizarro y decidió armar una expedición. Sería Francisco Pizarro el que pondría toda su fortuna, su prestigio y vida para convertir ese sueño en realidad.
Sin embargo ese delicioso sueño de riqueza se convertiría con el transcurrir de los meses en pesadilla infernal.
PRIMER VIAJE
Francisco de Xeres: Fue escribano oficial de Francisco Pizarro, estuvo desde los inicios de la conquista del Perú en Panamá y fue testigo directo de los hechos acontecidos. Si se quiere conocer la conquista del Perú, su crónica: "Verdadera relación de la conquista del Perú y provincia de Cuzco, llamada la Nueva Castilla (Sevilla, 1534) " es fundamental para su conocimiento, análisis y comprensión. Xeres explica que:
La salida
A los 14 días del mes de noviembre de 1524 años, cuando en Panamá gobernaba Pedrarias se permitió una expedición capitaneada por Francisco Pizarro y ciento doce españoles, los cuales llevaban indios para su servicio, con el fin de realizar la conquista de las tierras del Perú.
Puerto del hambre
Setenta días después que salieron de Panamá saltaron en tierra en un puerto que después se nombró de la Hambre. A raíz que las provisiones se habían acabado, Pizarro se quedó en Puerto del Hambre y un capitán retornó a la isla de Perlas con el fin de abastecerse de alimentos. Pizarro tuvo que comer durante varias semanas mariscos y los españoles tuvieron mucha hambre, inclusive llegaron a comerse un cuero de vaca encurtido que llevaban como correaje. Xeres escribe que en este lugar murieron 20 españoles.
Pizarro en Pueblo quemado
Luego del retorno de los barcos con alimentos, la expedición continuó llegando a un pueblo situado sobre el mar, que estaba en una parte alta, cercado el pueblo de palenque. Estos habitantes atacaron a los españoles, vino mucha gente de guerra e inclusive hirieron al capitán Pizarro con siete heridas. Hubo diecisiete heridos y cinco muertos. Teniendo un barco con muchos heridos, Pizarro retornó a la isla las Perlas con su ejército diezmado. Puerto del hambre
Setenta días después que salieron de Panamá saltaron en tierra en un puerto que después se nombró de la Hambre. A raíz que las provisiones se habían acabado, Pizarro se quedó en Puerto del Hambre y un capitán retornó a la isla de Perlas con el fin de abastecerse de alimentos. Pizarro tuvo que comer durante varias semanas mariscos y los españoles tuvieron mucha hambre, inclusive llegaron a comerse un cuero de vaca encurtido que llevaban como correaje. Xeres escribe que en este lugar murieron 20 españoles.
Pizarro en Pueblo quemado
Almagro en Pueblo quemado
Diego de Almagro partió de Panamá en búsqueda de la expedición de Pizarro y llega al mismo lugar donde había sido atacado el castellano, produciéndose un segundo encuentro de violencia, donde una flecha le quiebra un ojo al conquistador, luego los españoles quemaron este lugar. Diego de Almagro luego de esta situación siguió avanzando hacia el sur hasta cerca del río San Juan, al no encontrar oro, retornó al norte.
Los socios en la playa Cuchama
La playa Cuchama se encuentra en la isla las Perlas, fue ahí donde hubo el encuentro de dos viejos amigos, quienes habían vivido batalla en "pueblo quemado", donde el infortunio casi mata a Francisco y le quebró un ojo a Diego. Ambos, no había encontrado absolutamente ningún imperio, hubo muertos, hambre, heridos, soldados quejosos y una serie de enfermedades tropicales que diezmaron su pequeño ejército. En líneas generales la expedición a varios meses iniciada, era un total desastre.
La negativa de PedrariasHabían partido meses, varias decenas de españoles muertos, no se habían reportado grandes ingresos de oro, tampoco se había contactado una gran civilización; en forma general el gobernador de Panamá Pedro Arias Dávila, conocido como Pedrarias tenía muchas razones para cerrar la expedición e impedir que continuase. A opinión del gobernador de Panamá, la expedición era un fracaso en sí y no tenía ningún visto de éxito y triunfo.
Según el historiador Antonio del Busto, Pedrarias cambió de opinión acerca de la trágica expedición con la influencia de Hernándo de Luque, quién era uno de los socios de la conquista y lo convence para que continúe tal expedición. Entonces el gobernador de Panamá nombra como capitán a Diego de Almagro e incorpora a esta expedición a un experto marino, al piloto Bartolomé Ruíz, que gracias a su experiencia podría realizar un gran aporte para encontrar la tierra desconocida del Perú.
Continúa la tragedia
La expedición continuó y el número de ataques también, llegaron hasta el río Santigo, pero la falta de oro y las continuas luchas con los indios aborígenes desmoralizaron otra vez más a los conquistadores españoles.
En este momento muchos españoles estaban quejosos y con ganas de retornar a Panamá, no habían encontrado nada, más que la muerte y enfermedades, de tal manera que los soldados ya no querían continuar con la expedición.
En la Isla del Gallo
Ante las quejas constante de sus soldados, Francisco Pizarro retrocedió en su expedición y decidió llevarlos a la isla del Gallo, ahí estuvieron durante varios meses, comiendo mariscos y pescados. De esta manera la expedición quedó parada y para muchos soldados españoles la existencia del reino del Perú era sólo un mito, su única ansia era la de retornar a Panamá y si es posible a España.
Cambio de gobierno en Panamá
La corona española decidió sacar del gobierno de Panamá a Pedrarias, de esta manera la expedición de Pizarro perdió el apoyo político, el nuevo gobernador Pedro de los Ríos, al escuchar todas las quejas de la expedición, decidió prohibirla tajantemente y mandar a un barco para recoger a los soldados de la isla del Gallo. De esta manera el nuevo gobernador español sería el que rescatara a estos castellanos infortunados que tuvieron la mala suerte de seguir la mitología de la existencia de un imperio lleno de riquezas al sur de Panamá.
Los trece de la isla del Gallo
El capitán Tafur llegó a la isla del Gallo con el objetivo de retornar a los desdichados españoles a Panamá, su presencia causó mucha alegría a estos españoles enflaquecidos y moribundos. A palabras de Vargas Ugarte ocurrió lo siguiente:
Desnutridos, casi desnudos, sin vituallas, ni armas, sin una idea precisa de los territorios de la costa del Mar del Sur, sin navíos, huérfanos de apoyo oficial, los que superaron las miserias del puerto del hambre y la gorgona, quedaron abandonados en la isla del Gallo, pero con un indeclinable propósito de seguir adelante a riesgo de sus vidas. El destino heroíco de de estos hombres era el que se había trazado Pizarro y ésta su hora suprema y definitiva.
"Amigos y compañeros exclamo: en este lado están los trabajos, el hambre, la desnudez, la luvias y los tormentos, el desamparo y la muerte, en aquel la holgura y el placer: allí está el Perú con sus riquezas, aquí Panamá y sus miserias; escoja cada cual lo que más propio estime de un valiente castellano, que por mi parte voime al sur"
Los trece que ingresaron en la inmortalidad fueron:
1. Bartolomé Ruíz
2. Cristóbal de Peralta
3. Pedro de Candia
4. Domingo Soria Luce
5. Nicolás de Ribera
6. Francisco de Cuéllar
7. Alonso de Molina
8. Pedro Alcón
9. García de Jerez
10. Antón Carrión
11. Alonso Briceño
12. Martín de Paz
13. Juan de la Torre
Extraído Historia General de los Peruanos, Raúl Porras y Vargas Ugarte. Página 51
Comentario sobre lo ocurrido en la isla del Gallo
Era el año 1527 cuando la expedición alcanzó su punto más bajo, no habían encontrado grandes cantidades de oro y la existencia del reino del Perú era más una mitología que una realidad. De tal manera que después de varios meses de estar en una isla comiendo mariscos y pescados, la llegada de Tafur significó para muchos la posibilidad de seguir viviendo y de retornar a Panamá.
Sin embargo habría que analizar qué motivo a que trece hombres decidieran quedarse en una isla solitaria en la idea de alguna vez conquistar el reino del Perú:
PRIMERO: Habría que identificar que eran hombres de guerra, curtidos, valientes, asesinos y con un alma corajuda que había sido puesta a prueba en varias ocasiones. Esos trece de la isla del Gallo tenían en sí la idea del honor como soldados y la puesta en marcha de su sueño de riqueza. También habría que deducir que su retorno a Panamá significaría la perdida total de su honorabilidad, serían considerados: "fracasados" y sin la gloria deseada para él y su familia.
SEGUNDO: Francisco Pizarro tiene un papel fundamental, un líder político y carismático que en última circunstancia con gestos históricos, el hecho de lanzar un discurso en el punto de quiebre de la expedición hace que estos últimos soldados afiancen la idea de quedarse en su expedición. Definitivamente que se dan lazos fuertes de amistad, de un pacto entre ellos, inclusive una vez que la expedición sea exitosa, todos estos españoles serán convertidos a nobles, es decir Pizarro si paga a sus aliados. Nos muestra entonces un Pizarro que daba una total seguridad que el apoyo de sus huestes, iba a traerle riquezas a sus amigos. Pizarro es el líder que no olvida a sus amigos y paga muy bien. Esa seguridad también habría jugado de mucha importancia a la hora de continuar con la expedición.
Lo ocurrido en la isla del Gallo es un hcho que pertenece no sólo a la historia del Perú, sino a la universal, en esta situación queda demostrado como un sueño de riqueza pudo más que la racionalidad y el hambre. Estos idealistas y soñadores que continuaron con su sed de riqueza son un claro testigo del poder que tienen los sueños
Bibliografía
José Antonio del Busto Duthurburu. Historia del Perú. Lima, editorial Arica S.A.